“En endocrinología, el tiempo en crecimiento es oro”.

“En endocrinología, el tiempo en crecimiento es oro”.

El crecimiento infantil es un proceso complejo, influido por múltiples factores hormonales, genéticos, nutricionales y ambientales. Las alteraciones en este proceso pueden ser el primer signo de enfermedades subyacentes que requieren una evaluación especializada, oportuna y basada en evidencia. En este marco, el equipo de Endocrinología del Instituto William Osler desarrolla una labor clave en la evaluación, diagnóstico y seguimiento de los trastornos del crecimiento.

La Dra. Claudia Hernández (MN 82949) y la Dra. Kelly Fuentes (MN 146402) integran el equipo de Endocrinología Infantil, con una práctica clínica orientada a la atención integral y al análisis riguroso de cada indicación terapéutica.

“Nuestra labor diaria como equipo de Endocrinología Infantil se centra en la atención integral basada en la evidencia. Lo que nos diferencia es nuestra doble mirada: la de clínicas dedicadas y la de auditorías rigurosas”, explican. Y agregan: “Esto nos permite garantizar que cada diagnóstico sea preciso y cada tratamiento con hormona de crecimiento esté plenamente justificado bajo estándares internacionales, siempre bajo los valores de buenas prácticas médicas”.

Trastornos del crecimiento

En la práctica cotidiana, el equipo evalúa pacientes que asisten con indicación de tratamiento con hormona de crecimiento, tanto de uso convencional como no convencional. Dentro de los diagnósticos más frecuentes se encuentran:

  • Deficiencia de hormona de crecimiento (GHD)
  • Restricción del crecimiento intrauterino sin catch-up
  • Síndrome de Turner
  • Enfermedad renal crónica asociada a talla baja
  • Patologías crónicas que afectan el crecimiento

Estas condiciones requieren una evaluación detallada para confirmar diagnósticos, definir indicaciones terapéuticas y evitar tratamientos innecesarios o inadecuados.

El abordaje clínico comienza con una evaluación integral que contempla múltiples etapas. El proceso diagnóstico incluye:

  • Historia clínica con antecedentes personales y familiares
  • Análisis de la curva de crecimiento y de la velocidad de crecimiento
  • Examen clínico y estudios de screening
  • Interpretación de la edad ósea
  • Evaluación e interpretación de laboratorios y pruebas específicas
  • Análisis de contraindicaciones para los tratamientos

En los casos que lo requieren, el abordaje se completa con el análisis conjunto.“Como equipo, discutimos los casos complejos para definir el mejor plan terapéutico, asegurando que la familia comprenda cada etapa y objetivo del tratamiento”. apuntan las especialistas.

El valor del enfoque interdisciplinario

El crecimiento es un proceso multicausal, y por eso el equipo de Endocrinología del Instituto William Osler no trabaja de manera aislada. El abordaje interdisciplinario constituye uno de los pilares del modelo asistencial.

La articulación con genética resulta clave para identificar síndromes que expliquen la talla baja; la nutrición es fundamental como base biológica del crecimiento; la psicología acompaña el impacto emocional y la construcción de la autoimagen durante el desarrollo; y el intercambio con los médicos de cabecera permite asegurar continuidad y coherencia en el seguimiento clínico.

La importancia de la detección temprana

Detectar de forma precoz los trastornos del crecimiento permite aprovechar una ventana terapéutica decisiva. Así lo explican: “La detección precoz es la llave que abre la ventana de oportunidad”, al tiempo que señalan que “realizar tratamientos adecuados en tiempo y forma permite corregir desequilibrios metabólicos, lograr adecuadas tallas finales y disminuir el riesgo psicosocial, teniendo un impacto positivo en la salud del adulto”. “En endocrinología, el tiempo en crecimiento es oro”, coinciden.

Ciencia, criterio y humanidad

Siguiendo el legado de Sir William Osler, el Instituto sostiene una práctica médica que integra conocimiento científico, criterio clínico y humanidad. “No tratamos la enfermedad, tratamos a la persona que tiene la enfermedad”, recuerdan las especialistas.

Desde esta perspectiva, el equipo de Endocrinología del Instituto William Osler trabaja cada día para cuidar algo tan valioso como el desarrollo y el futuro de niños y niñas, combinando evidencia científica con un acompañamiento profesional y humano sostenido en el tiempo.